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Kintai: cuando el experto en circulante tuvo que resolver su propia caja
Spiko
4 de septiembre de 2026

Kintai: cuando el experto en circulante tuvo que resolver su propia caja

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Kintai nació para resolver un problema que la banca española no atiende: pymes que cobran a 30, 60 o incluso 120 días, mientras sus gastos no esperan. Desde 2021, la fintech española ha fondeado unos 180 millones de euros en operaciones de circulante para cerca de 600 pequeñas y medianas empresas.

Cuando Kintai cerró su propia Serie A de 10 millones de euros, se planteó alternativas sobre cómo poner ese dinero a trabajar mientras está pendiente de despliegue. En Spiko encontró una solución que le permitía generar intereses sin quedar inmovilizada.

Kintai
Sector Financiación de empresas
Tamaño 11–50 empleados
Problema 10 millones de euros procedentes de una ronda de financiación que colocar en un soporte líquido
Producto Spiko utilizado Spiko Smart Cash Euro
Plataforma Directo
Sitio web kintai.com

La caja de un prestamista no se queda quieta

El modelo de Kintai hace que el capital esté en constante movimiento. Entra dinero de inversores y prestamistas, y sale hacia las pymes con un ritmo que cambia según la temporada: agosto es un mes tranquilo, y noviembre y diciembre se disparan, justo cuando los clientes de Kintai atraviesan sus tensiones de tesorería. A eso se suma una doble operativa interna, una planificación semanal de fondeo y una aportación mensual a sus luchas de provisiones.

"Por nuestro modelo de negocio, al ser un modelo muy intensivo en capital, necesitamos poder maniobrar muy rápidamente y ágilmente nuestros fondos", explica Fabián Nevado Sendra, responsable del área financiera de Kintai. "Tener esta capacidad para ser muy ágiles y poder operar de manera rápida es algo fundamental en nuestro negocio."

Antes de la ronda, Kintai había sido muy eficiente en capital: cerró 2025 con resultado positivo, pero sin tesorería sobrante como para plantearse este tipo de soluciones. La Serie A cambió de golpe.

Lo que Kintai no estaba dispuesto a ceder

No fue por falta de opciones. Kintai mueve un flujo mensual muy relevante con sus bancos y tiene varios productos contratados con ellos, así que la conversación era fácil de abrir. Los bancos pusieron sobre la mesa lo que tenían: un depósito, alguna cuenta remunerada. Poco más. La remuneración de la tesorería, apunta Fabián, todavía no es un punto fuerte de la banca tradicional.

El problema es que todo lo que había encima de la mesa pedía la misma concesión. Para sacarle algo de rendimiento, había que renunciar a disponer del dinero de inmediato, ya fuera inmovilizado o asumiendo una operativa lo bastante pesada como para que recuperarlo exigiera planificación. Para un prestamista como Kintai, ese intercambio no sale a cuenta: su modelo es intensivo en capital y su demanda se mueve con la estacionalidad de sus clientes. Y la ronda cerró por un importe que el equipo no conocía de antemano, así que el dinero llegó antes que el plan para gestionarlo.

"Los depósitos no eran una opción dada la falta de flexibilidad que ofrecen la mayoría versus la remuneración que te ofrecen", resume Fabián. "Buscábamos una solución que fuera mucho más flexible." La remuneración nunca fue la restricción. La disponibilidad sí, y ahí no había margen.

Dar con la mezcla perfecta

Kintai llegó a Spiko por un referido. Fabián quería entender tres cosas antes de mover el dinero de la ronda: qué era exactamente el producto, quién había detrás y cuál era el riesgo real. Las respuestas aguantaron el escrutinio. Para un financiero que se dedica precisamente a convencer a inversores de que confíen su capital a Kintai, esa claridad pesaba más que un titular de rentabilidad.

Su problema era necesitar rendimiento y liquidez a la vez, y cada opción tradicional obligaba a elegir entre las dos. Spiko no: liquidez diaria, retiradas disponibles al día siguiente y una remuneración neta del 2,51 % anualizado en junio de 2026 que ha subido al 2,57 % desde agosto de 2026. Además, el equipo pudo repartir el capital en subcuentas para separar la operativa semanal de fondeo de sus reservas mensuales, un detalle que con un banco se habría convertido en un proceso.

"Creo que hemos encontrado un mix fantástico", dice Fabián. "Hay pocos productos que sean capaces de ofrecer esa remuneración neta con esa facilidad de uso, esa flexibilidad que nos permite, con distintas operativas." 

El onboarding lo confirmó: pese a la estructura atípica de Kintai, con varias sociedades y un consejo con múltiples miembros, el compliance se resolvió en menos de 24 horas. "Siempre es muy tedioso superar ciertos compliance de ciertos procesos, herramientas o plataformas. Con vosotros fue superfácil, la verdad. Me sorprendió positivamente."

El momento que generó confianza

Poco después de abrir la cuenta, Kintai planteó una necesidad concreta: subir el límite de las transferencias instantáneas para poder mover sumas mayores sin esperar las 24 horas habituales. En ese momento el tope era de 100.000 € al día. 

No era un requisito de partida, solo algo que Fabián mencionó que ganaría importancia a medida que crecieran los volúmenes. Spiko lanzó la retirada instantánea de hasta 500.000 € en unos 45 días, menos de dos meses desde la apertura de la cuenta.

"Nos hacía ver que teníais esa capacidad de ir evolucionando el producto, entender las necesidades de los clientes, ir perfeccionando, escuchando a los clientes y mejorando aquellas cosas a un ritmo muy acelerado", cuenta Fabián. El efecto práctico fue inmediato: "Eso nos permite poner más dinero durante más tiempo, planificarnos mejor. Lo que ha resultado es tener más dinero en Spiko invertido en todo momento."

Lo que empezó como una petición menor acabó siendo la prueba más clara, más que cualquier presentación comercial, de que Spiko iba a seguir el ritmo de una empresa que se mueve tan rápido como Kintai. "Eso también nos ha hecho confiar más en vosotros, en la solución que ofrecéis."

La logística detrás

Kintai no tiene un saldo aparcado, sino una operativa de tesorería activa a través de Spiko: transferencias semanales según las necesidades de fondeo y aportaciones mensuales a sus provisiones. Los ingresos van directos a compensar los gastos financieros de Kintai, una partida relevante para un negocio que se endeuda para prestar.

"Sabemos que tenemos un partner que nos puede ayudar a optimizar nuestros excesos de tesorería, de una manera como a nosotros nos gusta que se hagan las cosas: rápida, fácil, flexible, transparente", dice Fabián. "Y eso hace que en nuestro pequeño ecosistema pueda ser una solución ya no solo para nosotros, sino para nuestros clientes o nuestros inversores."

Lo que viene

Esa última idea marca hacia dónde va la relación. Kintai está explorando cómo llevar esa misma optimización de tesorería a sus propias pymes: financiarlas cuando les falta circulante y remunerarles el excedente cuando les sobra.

"Cuando necesites el dinero lo tienes a tu disposición. Incluso si necesitas más del que tienes hoy, Kintai te lo puede ofrecer, y para eso está nuestra financiación", explica Fabián. "Y cuando tengas un sobrante, que sepas que Kintai, con la ayuda de Spiko, también te va a remunerar."

Fabián no esconde que es un segmento competitivo, con players grandes capaces de ofrecer paquetes más amplios, y que Spiko tendrá que seguir desarrollando producto para acompañar el crecimiento de Kintai. Pero la lectura de fondo es sencilla: una empresa creada para resolver problemas de caja ajenos encontró en Spiko a quien resolviera el suyo.

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En Spiko damos a empresas como Kintai un acceso sencillo a soluciones reguladas de gestión de tesorería en euros, dólares y libras. Rendimiento diario, disponibilidad permanente, sin preaviso, sin penalizaciones y sin comisiones de retirada. Discubre Spiko Smart Cash Euro.

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